En muchas ocasiones nos encontramos que los niños que presentan selectividad alimentaria tienen más dificultades en entornos diferentes a su hogar. Esto es muy frecuente cuando se quedan a comer en casa y ni siquiera admiten alimentos habituales y conocidos (habitual en niños con Autismo)
Cuando esto ocurre tendemos a pensar que es una conducta o que el niño es muy inflexible.
Sin embargo, tenemos que considerar que los comedores escolares pueden ser entornos particularmente desafiantes debido a una combinación de estímulos sensoriales:
- Ruido: El tintineo de las bandejas y los cubiertos, las conversaciones en voz alta, el arrastrar de las sillas y el murmullo general pueden crear una experiencia auditiva abrumadora.
- Olores: Una mezcla de diferentes olores de comida, olores de productos de limpieza y olores corporales puede ser intensa y desagradable.
- Estímulos Visuales: Las luces fluorescentes brillantes, a veces parpadeantes, los reflejos, los espacios concurridos y mucho movimiento pueden ser visualmente desorientadores.
- Tacto/Textura: La sensación de ciertos alimentos, superficies pegajosas o asientos incómodos también pueden contribuir al malestar.
- Temperatura: Los comedores a veces pueden estar demasiado calientes o demasiado fríos, añadiendo otra capa de incomodidad.
Cuando estos estímulos sensoriales se vuelven demasiado intensos, un estudiante puede experimentar una sobrecarga sensorial, lo que lleva a ansiedad, agitación, dificultad para comer y un fuerte deseo de escapar del entorno.
Estrategias para Hacer los Comedores Escolares Más Amigables Sensorialmente
Abordar estos problemas a menudo requiere un enfoque multifacético que involucre al personal escolar, los padres y, a veces, a los propios estudiantes. Aquí hay algunas estrategias:
1. Reducción del Ruido 🎧
- Paneles Acústicos: La instalación de paneles que absorben el sonido en paredes y techos puede reducir significativamente la reverberación y los niveles generales de ruido.
- Zonas de Silencio Designadas: Crear un área específica en el comedor con menos estudiantes, iluminación más suave
- Horarios de Almuerzo Escalados: Si es factible, tener menos estudiantes en el comedor en un momento dado puede reducir el ruido y el hacinamiento.
- Reglas de Volumen: Alentar a los estudiantes a usar «voces de interior» y proporcionar recordatorios suaves puede ayudar.
- Contenedores/Cajones de Cierre Suave: Reemplazar equipos ruidosos con alternativas más silenciosas.
2. Mejoras Visuales 💡
- Ajustes de Iluminación: Reemplazar las luces fluorescentes duras con iluminación más suave y difusa, o añadir reguladores de intensidad. La luz natural, siempre que sea posible, también es beneficiosa.
- Desorden Visual: Reducir el desorden visual en paredes y superficies puede crear un ambiente más tranquilo.
- Caminos Claros: Asegurar caminos claros y sin obstáculos puede reducir el caos visual y facilitar la navegación.
3. Gestión de Olores 👃
- Mejor Ventilación: Asegurar una buena circulación del aire puede ayudar a disipar los olores fuertes de los alimentos y mejorar la calidad general del aire.
- Limpieza Rápida: La limpieza regular y exhaustiva de derrames y superficies puede prevenir olores persistentes.
- Productos Neutralizadores de Olores: Usar productos de limpieza suaves y sin fragancia.
4. Confort y Estructura 🛋️
- Rutinas Predecibles: Mantener rutinas consistentes para entrar, obtener la comida, comer y salir puede reducir la ansiedad.
- Horarios Visuales: Para algunos estudiantes, un horario visual de la rutina del almuerzo puede ser útil.
- Opciones de Alimentos: Proporcionar una variedad de texturas y opciones de alimentos, y permitir que los estudiantes traigan sus propias comidas preferidas si las opciones escolares son difíciles.
5. Formación y Conciencia del Personal 🤝
- Educación del Personal: Capacitar al personal del comedor y a los maestros sobre las disfunciones sensoriales y cómo reconocer y responder a los signos de sobrecarga sensorial.
- Apoyo Individualizado: Para estudiantes con sensibilidades significativas, desarrollar un plan individualizado
Hacer que los comedores escolares sean más amigables sensorialmente beneficia a todos los estudiantes, no solo a aquellos con sensibilidades identificadas, al crear un ambiente de alimentación más tranquilo y agradable para todos.


